Día de la Enfermera y Enfermero: Más allá del reconocimiento simbólico, urgen cambios estructurales
En México, el 6 de enero se celebra el Día de la Enfermera y Enfermero, una fecha establecida en 1931 por el Hospital Juárez de México como un homenaje durante las festividades de Reyes Magos, con el propósito de valorar la labor de estos profesionales.
No obstante, la profesión es mayoritariamente femenina, y este reconocimiento simbólico choca con una realidad de marcada desigualdad: las trabajadoras del sector perciben entre 30% y 47% menos que sus colegas masculinos.
Históricamente, la enfermería ha sido vinculada a la "vocación natural" o la abnegación, construyendo roles de género que han minado la necesidad de salarios equitativos y de una mayor profesionalización del campo.
Según datos de Data México, basados en la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del primer trimestre de 2025, las mujeres conforman la mayoría del personal de enfermería y técnicas en México: representan el 65.5% de la población ocupada en el rubro, mientras que los hombres corresponden al 34.4%.
La conmemoración del 6 de enero como Día de la Enfermera y Enfermero se erige como un recordatorio esencial en la lucha contra la brecha salarial. Esta fecha funciona como plataforma para visibilizar que el reconocimiento simbólico no basta, y que el sector requiere transformaciones estructurales en materia de remuneración.
A pesar de que las mujeres lideran la provisión de cuidados de salud en este campo, su labor no se refleja en una retribución económica equitativa. Las cifras son contundentes: si bien la brecha disminuye en los grupos etarios de 15 a 24 años y de 35 a 44 años, es en el segmento de 25 a 34 años donde la desigualdad es más acentuada: las enfermeras ganan hasta un 39.72% menos que sus colegas masculinos del mismo rango de edad, con salarios promedio de alrededor de 6 mil 450 pesos para las mujeres y 10 mil 700 pesos para los hombres.






