Segob investiga asesinato del periodista Carlos Castro
Esta mañana, durante la conferencia mañanera, Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Gobernación federal, informó viernes que el periodista Carlos Castro, asesinado la noche del jueves 8 de enero en Poza Rica Veracruz, contaba con medidas de protección del mecanismo estatal, pero se fue del estado por un tiempo y renunció a dicha protección.
Castro, quien cubría noticias policiales para el medio local Código Norte Veracruz y también había trabajado para Noreste, fue atacado a balazos dentro de un restaurante, ubicado en la avenida 20 de noviembre. Los sujetos armados huyeron del lugar sin ser detenidos, y el periodista falleció al momento a pesar de los esfuerzos de los paramédicos que acudieron al sitio.
Elementos de la Guardia Nacional, Ejército Mexicano, policía municipal y estatal acordonaron la zona, mientras que la Fiscalía General de Justicia del Estado inició las investigaciones correspondientes.
La funcionaria federal destacó que existe coordinación entre las autoridades federales y estatales con los familiares de la víctima para esclarecer los hechos y garantizar que no haya impunidad. Omar García Harfuch, secretario de Seguridad, añadió que se está coadyuvando con la fiscalía de Veracruz para dar con los responsables.
La Comisión Estatal para la Atención y Protección de Periodistas pidió una investigación exhaustiva del crimen. México es considerado uno de los países más peligrosos para la prensa, con más de 150 periodistas asesinados desde 1994 según Reporteros Sin Fronteras, y Veracruz ha sido una de las entidades más afectadas por la violencia contra comunicadores.
Último trabajo de Acosta
Carlos Acosta publicó como último trabajo informativo la desaparición de Grecia Zulema Cárdenas González, una joven de 28 años originaria de Poza Rica, quien se encuentra sin rastros desde el 1 de enero de 2026 en el municipio de Papantla, Veracruz. Pocos después de la publicación, el comunicador fue asesinado, lo que abre interrogantes sobre si su labor periodística, centrada en temas sensibles como desapariciones, extorsiones y violencia en la región, pudo haber estado relacionada.
La muerte del reportero suma un nuevo capítulo a la trágica historia de violencia contra los periodistas en México, donde Veracruz ha sido una de las entidades más afectadas. La Comisión Estatal para la Atención y Protección de Periodistas (CEAPP) de Veracruz, que cuenta con un marco legal establecido desde 2012 para proteger a los comunicadores, ha pedido una investigación exhaustiva para esclarecer los hechos y evitar la impunidad.






