Giran órdenes de aprehensión contra el ex gobernador de Michoacán, Silvano Aureoles, por presunto homicidio, tortura y abuso de autoridad.
Hay una orden de aprehensión contra Silvano Aureoles Conejo, ex gobernador de Michoacán (2015-2021), por presuntos delitos de homicidio, tortura y abuso de autoridad. Estos cargos están vinculados a los hechos ocurridos en abril de 2017 en el poblado de Arantepacua, municipio de Nahuatzen, donde cuatro habitantes perdieron la vida tras una violenta intervención de policías estatales.
Contexto de los hechos de abril de 2017
Arantepacua es una comunidad purépecha con una larga disputa territorial con la vecina Capácuaro por alrededor de 1,000 hectáreas de tierra forestal, que data desde la década de 1950. El 4 de abril de 2017, una delegación de la comunidad viajó a Morelia para dialogar con las autoridades estatales sobre el conflicto agrario, pero fue detenida en el regreso por la policía estatal, quienes acusaron a los miembros de una carretera y robar vehículos. Los delegados afirmaron haber sido golpeados y sometidos a gases lacrimógenos.
Al día siguiente, el 5 de abril, los habitantes de Arantepacua protestaron contra la detención y bloqueo en una carretera. En respuesta, una fuerza policial estatal, junto con elementos federales, realizó un operativo en la comunidad con el objetivo declarado de recuperar los vehículos robados. Sin embargo, los testigos aseguran que la intervención fue desproporcionada: más de 800 oficiales dispararon balas en forma indiscriminada, ingresaron a viviendas y detuvieron a miembros de la comunidad.
Como resultado de la operación, murieron cuatro personas: José Carlos Jiménez Crisóstomo (25 años), Luis Gustavo Hernández Cuenete (15 años), Francisco Jiménez Alejandre (aproximadamente 70 años) y Santiago Crisanto Luna. Además, unas 31 personas resultaron heridas y al menos 56 fueron detenidas con cargos considerados por la comunidad como fabricados. La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) calificó los hechos como "graves violaciones a los derechos a la vida, la libertad, la seguridad y la integridad personal, incluyendo actos de tortura".
Las acusaciones contra Silvano Aureoles
Las autoridades indican que Aureoles, en su calidad de gobernador en ese momento, habría sido responsable de ordenar o autorizar la intervención policial que derivó en los homicidios y otros abusos. Los cargos incluyen presuntos actos de tortura contra algunos de los detenidos, así como abuso de autoridad al utilizar la fuerza pública de manera excesiva para hacer frente a un conflicto social.
En 2017, Aureoles afirmó que el gobierno estatal había solicitado la intervención de la CNDH y que se ofrecería toda la colaboración para las investigaciones. También señaló que los conflictos en la región tenían múltiples factores, incluyendo intereses electorales, delincuenciales y relacionados con la explotación de recursos naturales, y que se había instalado una mesa de diálogo para resolver la disputa territorial.
Repercusiones y situación actual
Tras la emisión de la orden de aprehensión, las autoridades buscan localizar al ex gobernador. Por otro lado, la comunidad de Arantepacua obtuvo la autonomía en 2018, como respuesta a los hechos de 2017 y su larga lucha por el reconocimiento de sus derechos territoriales e instituciones propias.
El caso ha generado debate sobre la responsabilidad de las autoridades en casos de violencia contra comunidades indígenas, así como sobre la necesidad de garantizar la justicia para las víctimas y sus familias.






