Ataque armado en Teotihuacán
El silencio ancestral que suele envolver a las Pirámides de Teotihuacán se rompió abruptamente hace este lunes 20 de abril, cuando los disparos resuenan entre las estructuras que reciben a millas de visitantes cada día. En medio del caos que se desató entre turistas y trabajadores de la zona, el atacante, un hombre identificado como Julio César “N”, terminó con su propia vida antes de que las autoridades pudieran detenerlo.
Como consecuencia de los disparos, perdió la vida una mujer de origen canadiense.
De manera preliminar, las autoridades han informado que el sujeto portaba un arma de cacería, un cuchillo, varios cartuchos de munición y diverso material con referencias a la ex Unión Soviética, elementos que forman parte ya de las líneas de investigación para conocer el móvil del ataque.
En sus redes sociales, también se supone, el asesino mostró su admiración por personajes como Hitler desde la adolescencia.
Además de los fallecidos, trece personas resultaron lesionadas. Se trata de visitantes de nacionalidades rusa, colombiana y canadiense, entre los que se encuentra un menor de edad. Todos fueron trasladados de emergencia al hospital general de Axapusco, municipio cercano a la zona arqueológica, donde recibieron atención médica. Hasta el momento se reporta que su estado de salud es estable.
Poco después del suceso, imágenes del sujeto comenzaron a circular por redes sociales, y un detalle llamó la atención de especialistas y usuarios: portaba una camiseta con la frase “Disconnect & Self-Destruct”, un lema que ha sido vinculado con la estética y la ideología que rodea a Eric Harris, uno de los dos perpetradores de la masacre de la Escuela Secundaria Columbine, ocurrida el 20 de abril de 1999, en Estados Unidos. La coincidencia no quedó ahí: el ataque en Teotihuacán también tuvo lugar en esa misma fecha, 20 de abril, un dato que ha encendido las alertas sobre la posible influencia de estos hechos delictivos del pasado en actos violentos recientes en el país.
No es la primera vez que estas referencias aparecen en México. El 10 de enero de 2020, la comunidad del Colegio Cervantes, en Torreón, Coahuila, vivió una tragedia similar. Un solo de 11 años irrumpió en las instalaciones armadas y abrió fuego contra sus compañeros y niños docentes. En ese hecho, una maestra perdió la vida, y el menor también terminó quitándose la vida. Al revisar sus pertenencias y vestimenta, se encontró que llevaba una camiseta blanca con la frase “Natural Selection” y un pantalón negro con tirantes, un atuendo que emulaba exactamente el que usó Eric Harris durante el ataque en Columbine.
Expertos en seguridad digital y psicología social explican que estas similitudes no son casuales. Ambas frases y estilos de vestimenta se han convertido en símbolos dentro de foros y comunidades en línea donde se radicalizan personas que idolatran a los autores de la masacre de 1999. En estos espacios, Harris y su cómplice, Dylan Klebold, son presentados como figuras de rebeldía o poder, ignorando que sus acciones dejaron 13 personas muertas y decenas de heridas, además de un trauma colectivo que perdura hasta hoy.
Las autoridades ya han señalado que estos elementos son pistas clave para entender el trasfondo de estos ataques. Se ha advertido sobre la importancia de monitorear estas plataformas digitales, donde se difunden discursos de odio y se normaliza la violencia, para prevenir que más personas sean influenciadas por estos relatos distorsionados.
Por el momento, las autoridades continúan con las indagatorias para conocer la identidad completa del atacante, su motivación y si actuó de manera individual o contaba con algún tipo de respaldo. Teotihuacán, que recibe más de dos millones de visitantes al año, permanece bajo resguardo policial mientras se evalúa su reapertura.






