Al derecho y al revés. Sheinbaum y plataformas digitales, unidos contra la violencia digital
Este 11 de marzo, en la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, se anunció la firma de un acuerdo de colaboración voluntaria para acabar con la violencia digital que sufrimos principalmente las mujeres. En este convenio participan grandes plataformas como Google, Meta y TikTok.
La plataforma X, de Elon Musk, se negó a participar, poniendo como pretexto que no tienen oficinas en México.
La idea es que exista comunicación directa entre las autoridades y las empresas tecnológicas para actuar más rápido cuando haya agresiones en línea. La presidenta dijo que aunque es un convenio voluntario, permitirá que la Secretaría de las Mujeres esté en contacto constante con las plataformas , con el objetivo de que se retire el contenido que vulnere a las mujeres y creen protocolos claros para atender estos casos.
En total, el acuerdo incluye unos 17 puntos de acción que cubren desde la prevención hasta el seguimiento de los casos.
La mandataria destacó que este acuerdo representa un paso fundamental en la protección de los derechos de las mujeres en el espacio digital.
Las medidas de prevención buscan fortalecer la educación digital y la concienciación sobre los riesgos de la violencia en línea, así como implementar herramientas que ayuden a identificar y evitar la propagación de contenidos dañinos. En el ámbito de la atención, se establecerán procedimientos claros para la recepción y procesamiento de denuncias, además de mecanismos de apoyo a las víctimas. Por último, el seguimiento permitirá evaluar la efectividad de las acciones implementadas y realizar ajustes según sea necesario.
La violencia digital es una forma de agresión que se desarrolla en el espacio virtual, consistiendo principalmente en la exposición, difusión, distribución o intercambio de contenido íntimo sexual sin el consentimiento de la persona afectada. Estoy segura que muchas lo hemos sufrido y el impacto que esto tiene en nosotras puede ser demoledor, tanto que si llega a existir difusión de datos o información privada, pone en riesgo nuestra vida.
Una mujer que sufre acoso en línea también puede ser víctima de otros delitos, como extorsión o manipulación económica.
Tuve entre mis alumnas una chica que cometió el error de involucrarse con un patán por medio de una aplicación de citas. Ella, ilusionada con el supuesto galán, escuchaba sus mensajes de texto llenos de tragedias que le ocurrían, todas, claro está, eran inventos para pedirle dinero prestado, dinero que, sobra decirlo, nunca le pagó porque un día simplemente desapareció. Ella cayó en una depresión terrible, que casi le cuesta la vida.
En la era digital, el acceso a internet y las plataformas tecnológicas se ha vuelto indispensable para la vida cotidiana, el trabajo, la educación y las relaciones sociales. Por ello, la violencia en este espacio no solo afecta la salud mental y emocional de las víctimas, sino que también puede limitar su capacidad para participar plenamente en la sociedad, acceder a oportunidades laborales o educativas, y ejercer sus derechos.
Esperemos que este tipo de acciones para prevenir la violencia digital lleguen a buen puerto y que el internet también sea un espacio seguro para nosotras.






